Una organización que trabaja en la temática apunta a crear un proyecto para Cipolletti.
Psicólogos y técnicos sociales especialistas en el tema se entrevistaron con el intendente y los referentes de los programas sociales del municipio.
La organización no gubernamental Salud Activa de Buenos Aires está recorriendo la provincia para relevar la problemática del abuso infantil. La información servirá para la implementación de un programa para la sensibilización y la detección del flagelo. La idea es volver a cada localidad, capacitar a los diferentes actores, y detectar dónde puede evidenciarse la situación de maltrato. Pasaron por Cipolletti y se entrevistaron con el intendente Alberto Weretilneck, con Mabel Rigoni, secretaria de Acción Social y los integrantes de los diferentes programas que lleva adelante el municipio contra la violencia y la problemática de género.
“En general el abuso infantil es una problemática que se evita, se oculta hablar de este tipo de temas, es algo que está en secreto, sin embargo la mayoría de los casos se da en el seno de la familia”, señaló María Beatriz Müller, psicóloga e integrante de Salud Activa.
Es por eso que la idea de la institución es lograr una difusión de la temática para hacer más fácil la detección, que generalmente “se da en las escuelas, en los jardines, en los centros de salud”. Con esa intención, el equipo técnico de la asociación mantuvo una reunión con el intendente Weretilneck y los referentes de los distintos programas sociales que lleva a adelante el gobierno local. “Nos encontramos con una gran predisposición para intercambiar información y, de esa manera, volver dentro de seis meses con un programa adaptado a la realidad de esta ciudad”, dijo.
El diagnóstico que se presenta en todas las localidades del Alto Valle que ya visitaron es similar, “en general se trabaja con lo que se puede y lo que se tiene. A nivel país, y a través de los diferentes congresos en los que hemos participado, notamos que hay una gran escasez de información y de capacitación de las personas que tienen contacto con niños”. Salud Activa es una institución que se formó a partir de los integrantes de una entidad privada, Centro de Investigación y Asistencia Psicosomática, en Buenos Aires, que generó un lugar de atención los niños víctimas de abuso. Los casos son derivados por la Justicia o por las entidades educativas.
“En el programa y en las capacitaciones seguramente van a surgir propuestas y una de ellas, es la creación de un centro de asistencia a la problemática”, manifestó Müller. Según la experiencia que ya ha adquirido la organización Salud Activa, en general los episodios de abuso se han dado en familias en cuyo seno ya hay casos registrados de este tipo.
"Las situaciones son histórico-familiares, usualmente se da que hay una mamá que fue víctima, o una abuela, que muchas veces puede transformar su condición de víctima en victimario", destacó la profesional. De ahí radica la importancia del abordaje social del abuso, que se encuentra trasvasado por otras situaciones, como violencia familiar, problemática de género, alcoholismo, entre otras. Los técnicos sociales que trabajen en familias donde están presentes estos factores deben conocer cómo detectar y, a la vez, el Estado debe aplicar políticas, "que garanticen una mejor calidad de vida a los niños". El Consejo Federal de Inversiones (CFI) apostó a la iniciativa y financió a la entidad para difundir la propuesta de abordaje social.